La agricultura ecológica

Qué es la Agricultura Ecológica?
La Agricultura Ecológica aparece como algo más que la aplicación de unas normas técnicas de cultivo. Busca recuperar una agricultura ambientalmente sana, y socialmente justa. Por eso dispone de unas bases agronómicas fundamentadas.

UNA DEUDA HISTÓRICA
La agricultura ecológica reconoce como una de sus fuentes de conocimiento a l´agricultura tradicional: esta ha sabido crear y mantener agroecosistemas productivos y sostenibles a lo largo del tiempo. Los sistemas agrarios tienen sentido a escala local, responden a los recursos locales disponibles y a la forma en que la sociedad rural se apropia de ellos. Así, las tradiciones, las costumbres agrícolas, las técnicas y épocas de trabajo tienen una lógica interna que responde a la coevolució entre personas y entorno, y que da como resultado el mantenimiento de una sociedad humana en su agroecosistema.

AGROECOSISTEMA: CONCEPTO FUNDAMENTAL
El agroecosistema describe las actividades agrarias realizadas medio grupos de personas en el medio físico. Posee características particulares, puesto que es el resultado de las variaciones geográficas, junto al clima y suelo propio, las relaciones económicas y la estructura social-cultural fruto de la historia.

EL PAPEL DE AGRICULTORES Y AGRICULTORAS
La agricultura introduce una gran simplificación de la diversidad biológica presente y por lo tanto de los mecanismos de regulación con que contaba el sistema natural. Los agricultores y agricultoras pasan a ser responsables de la sostenibilidad del agroecosistema; son por tanto quienes gestionan los sistemas agrarios.

UNA DEFINICIÓN ACEPTADA

La Agricultura Ecológica:

  • Es un sistema agrario que tiene como objetivos la producción de alimentos de la máxima calidad, siguiendo los ciclos naturales, excluyendo la aplicación de productos químicos de síntesis y basándose en el conocimiento tradicional, junto a los nuevos conocimientos científicos y socioeconómicos.
  • Obtiene una cantidad de alimentos suficientes y naturales que no incorporan sustancias o residuos que disminuyen su capacidad alimentaria o perjudican la salud.
  • Mantiene y aumenta la fertilidad natural de la tierra, con buenas técnicas de cultivo y fertilización orgánica.
  • Intenta utilizar recursos renovables en sistemas agrarios organizados localmente, tanto para las fuentes energéticas como para los fertilizantes y otras necesidades, así disminuye la dependencia del agricultor/a.
  • Fomenta e intensifica los ciclos biológicos del agroecosistema, los microorganismos, las plantas y los animales. El ecosistema agrario se considera como un organismo, como un conjunto, no como partes separadas, controlando de forma natural las plagas y enfermedades.
  • Reclama el uso de las variedades tradicionales y razas autóctonas como un patrimonio genético y cultural, perteneciendo a todos los que trabajan el campo, que aseguran la necesaria diversidad y mantienen la gastronomía propia.
  • Cura y preserva la naturaleza: mantiene el aire y el agua limpios, la tierra viva. No sólo evita toda la contaminación posible, fundamentalmente la de los productos fitosanitarios y los adobos de síntesis, sino que filtra las aguas y suelos contaminados saneándolos. Por lo tanto su presencia mejora las condiciones ambientales de nuestros paisajes.
  • Es el único sistema de producción de alimentos donde está prohibido el uso de organismos modificados genéticamente (OGM’s) por lo tanto supone la máxima garantía por aquellos consumidores que no quieren estos productos industriales.
  • Potencia la vida de todos los ecosistemas. Por eso al aumentar la diversidad de los agrosistemas agrarios, protege los hábitats y animales silvestres, por el efecto protector y complementario de los sistemas naturales suyo en torno.
  • Aporta al rebaño las condiciones vitales adecuadas a sus funciones básicas de conducta innata, con el fin de que vivan de la forma más parecida a sus condiciones naturales, a la vegada que aumenta la calidad del producto optara, puesto que no utiliza sustancias sintéticas en su cría.
  • Intenta valorary mejorar las condicionas de vida del agricultor, evitándole el contacto con productos tóxicos de síntesis, y considerando la vida rural como parte integrando de una cultura rica y propia.
  • Contempla también, como insustituible, la relación entre quien produce y consume, recuperando los mercados y productos locales, con nuevas relaciones donde nace el mutuo entendimiento y la confianza, frente a la especulación, los fraudes o los costes añadidos a los productos agrarios convencionales (comisiones, abusos). Por este motivo demanda precios justos a los productos de calidad que ofrece.